Después De Una Lesión En La Cabeza, No Es Bueno El Reposo

El reposo completo es la piedra angular del tratamiento de las conmociones, pero un nuevo estudio indica que la actividad física en un plazo de una semana tras la lesión en la cabeza de un niño podría acelerar la recuperación.

Los niños y adolescentes con una conmoción cerebral eran menos propensos a tener síntomas persistentes cuatro semanas más tarde si participaban en ejercicio aeróbico ligero en un plazo de los siete primeros días, según una nueva investigación de Canadá.

Según las directrices actuales para la gestión de las conmociones, los pediatras recomiendan un periodo de reposo físico y mental hasta que los síntomas, como el dolor de cabeza, se resuelvan.

Los nuevos hallazgos “cuestionan el procedimiento operativo estándar en que los deportistas tienen que estar libres de síntomas antes de que se les permita comenzar a esforzarse”, comentó el Dr. John Kuluz.

Kuluz es director de lesiones cerebrales traumáticas y neurorehabilitación del Hospital Pediátrico Nicklaus, en Miami. No formó parte del estudio.head accident

Aunque los investigadores encontraron un vínculo entre la actividad física temprana y menos síntomas a largo plazo, Kuluz señaló que no puede probar causalidad.

“No voy a cambiar mi práctica en base a esto”, dijo. En realidad, comentó, muchos médicos ya siguen este método en lugar de aconsejar reposo total hasta que los síntomas desaparezcan.

Y nadie aconseja que se haga un ejercicio vigoroso, enfatizó Kuluz.

Tras una conmoción, “creo que pararse del sofá y moverse, con una intensidad baja y durante poco tiempo, una o dos veces al día, es importante”, explicó. “También ayuda a reducir la pérdida de la condición física”.

También añadió que “debe hacerse de forma individualizada”.

Basándose en el hallazgo, el autor del estudio, el Dr. Roger Zemek, dijo que trotar de forma ligera, caminar o la actividad leve en una bicicleta estacionaria probablemente sería adecuado tras una conmoción.

Zemek es científico principal y director de la unidad de investigación clínica del Hospital Pediátrico del Este de Ontario, en Ottawa.