
oportunidades de hacer ejercicio, lo que, anotó, es importante no solo para el bienestar físico, sino también para la salud mental.
También hay una teoría de que estar en la naturaleza ofrece una mejor sensación de perspectiva, lo que hace que nuestro estrés diario parezca menos significativo.
“Los seres humanos tienden a rumiar cuando les pasan cosas malas, no con las buenas”, dijo Wolf. Parte de esa reflexión mental podría desvanecerse cuando uno está al aire libre, con cosas que ver, oler y experimentar, anotó.
Por otro lado, vivir cerca de zonas con hierba se vinculó con unas probabilidades más altas de distrés y mala salud.
El estudio no puede revelar el motivo, apuntó Sjerp de Vries, investigador en Wageningen University and Research, en los