
contenido de azúcar es esencial para ayudar a las personas a elegir esas opciones correctas”, aseguró Srinath, profesora asistente en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai.
Micha dijo que el hallazgo más sorprendente del estudio ocurrió cuando los investigadores predijeron lo que podría suceder si la industria alimentaria respondiera a la nueva etiqueta reduciendo la cantidad de azúcares añadidos en los productos.
Incluso una respuesta parcial de la industria resultaría en unos 700,000 casos menos de enfermedad cardiaca y en 1.2 millones casos menos de diabetes tipo 2 en los próximos 20 años, muestra el modelo.
“La industria debería formar parte de la solución”, añadió Micha. “Vimos que cuando tomamos en cuenta una reformulación incluso modesta de la industria, se podían lograr las máximas ganancias de salud y económicas”.
El nuevo estudio aparece en la edición del 15 de abril de la revista Circulation.
Más información
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ofrece un ejemplo de la actualización propuesta para la etiqueta de información nutricional.