
Los estudios de seguimiento también revelarán qué tan bien se sostiene con el tiempo la protección provista por una vacuna, añadió.
“Debemos observar si la inmunidad mengua con el tiempo, y si es así, si necesitamos o no dosis de refuerzo”, dijo Orenstein.
“Todo tiene que ir bien para poder tener algo en enero”, concluyó Orenstein. “Quizá no sea así, y debemos estar preparados para que tarde más tiempo si no obtenemos los datos que necesitamos sobre la seguridad y la efectividad”.