
enfoques diferentes, nos gustaría poder compaginar los ejercicios precisos con las personas correctas y en el mejor momento. Necesitamos entender cómo integrar mejor el yoga con las demás medidas de un buen estilo de vida”.
Además, sigue en pie la pregunta más importante en cuanto a la investigación, agregó Mehta: “¿Vivirá más tiempo y no tendrá eventos cardiovasculares tales como un ataque del corazón o cerebral?”
Para los adultos mayores y las personas que recién comienzan a hacer yoga, Mehta recomienda buscar clases de yoga liviano, restaurador o practicado en silla. También indicó que las personas con enfermedades cardíacas o alta presión sanguínea podrían precisar que se modifiquen ciertas poses y evitar posturas en las que la cabeza queda por debajo del corazón.
Los expertos también sugieren, en particular, que las mujeres embarazadas no practiquen “yoga caliente” o clases de yoga en salones con calefacción, debido a que corren el riesgo de sobrecalentarse y deshidratarse.
Al final de cuentas, dijo Yeh, el yoga es ejercicio y “cualquier ejercicio es mejor que no hacer nada. Entonces, la actividad que una persona haga y disfrute será la que le brinde el mayor beneficio”.