
de seis meses, la herida quirúrgica y las lesiones de piel sanaron, sin efectos secundarios adversos, apuntaron los investigadores.
La terapia con bacteriófagos tiene un inmenso potencial, porque solo atacan a las bacterias específicas que consideran enemigas, comentó Hatfull.
“Es especificidad es un gran contraste respecto a los antibióticos, que con frecuencia simplemente acaban con cualquier bacteria en el cuerpo”, dijo Hatfull.
Pero esa especificidad también es una desventaja.
“Con frecuencia, son tan específicos que aunque pueden infectar y ser útiles para la cepa que infecta a un paciente, quizá no ataquen a una bacteria muy