existen, los humanos siguen teniendo unas probabilidades razonables de desarrollar aterosclerosis”, indicó.
Pero el estudio también apunta a una nueva esperanza para los pacientes.
“Hay algunas terapias nuevas diseñadas para reducir la inflamación”, dijo Lafferty, y “se ha mostrado que [esos tratamientos] reducen los eventos cardiacos, incluso en pacientes cuyos factores de riesgo se han modificado al máximo”.
Cree que investigaciones como el nuevo estudio “conducirán a resolver las lagunas en nuestro conocimiento y abrirán el camino a nuevas intervenciones terapéuticas”.
Los hallazgos se publicaron el 22 de julio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Más información
Para más información sobre la prevención del ataque cardiaco, visite la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).