
suficiente investigación para respaldar la gran mayoría de esas afirmaciones”, advirtió.
La kombucha se produce al añadir bacterias, levadura y azúcar a té ya hecho. La mezcla reposa una o dos semanas, fermentándose a medida que el azúcar alimenta a la levadura.
El té efervescente resultante puede ser un “gusto adquirido”, dijo Cole.
“Sabe más bien a vinagre”, dijo Cole. “Si busca algo azucarado, no será la kombucha. Si bebe una kombucha muy dulce, probablemente no sea buena para usted”.
El té kombucha se ha popularizado mucho. Se puede comprar en latas y botellas en los supermercados, y