
“Los pacientes con frecuencia creen que evitan la acumulación del cerumen al limpiarse los oídos con hisopos, clips, velas para el oído o una variedad de cosas inimaginables que la gente se mete en las orejas”, dijo Schwartz en un comunicado de prensa de la academia.
“El problema es que ese esfuerzo por eliminar el cerumen solo crea más problemas, porque el cerumen simplemente se está empujando hacia dentro y se compacta más dentro del conducto auditivo”, explicó.
“Cualquier cosa que quepa en la oreja puede provocar un daño grave en el tímpano y en el canal auditivo, con el potencial de daño temporal o incluso permanente”, advirtió Schwartz.
Las directrices, que aparecen en la edición del 3 de enero de la revista Otolaryngology — Head and Neck Surgery, afirman que la limpieza excesiva podría irritar el conducto auditivo, provocar infección e incluso aumentar las probabilidades de acumulación de cerumen o de obstrucción (tapón) de cerumen.
Las nuevas directrices ofrecen algunos consejos sobre cómo proteger los oídos:
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com