
poliuretano, planteó Evans. Los colchones que contienen algodón, lana y látex natural producen unos niveles más bajos de gases.
Lamentablemente, para los consumidores puede resultar muy difícil determinar qué contiene un colchón y qué tipo de COV podrían producir esos materiales, dijo Spaeth.
“Los consumidores están en una posición muy difícil”, lamentó Spaeth. “Es muy difícil obtener buena información sobre lo que contienen los colchones, y aunque lo sepa, a menos que tenga una buena comprensión de los distintos materiales es difícil saber qué sustancias podrían emitir esos materiales”.
“Las sustancias que se emiten no aparecen en la etiqueta que indica de qué está hecho el colchón”, añadió Spaeth. “Son productos secundarios de esos materiales”.
Más información
La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. ofrece más información sobre los compuestos orgánicos volátiles.