
comienzan, más rápido aprenden y más profundamente se fijan esos patrones de pensamiento. Lo que logro en seis semanas con los niños puede tardar seis meses con los adultos”.
Pero no hay garantías de que cambiar la perspectiva alargue el tiempo de vida sana. Maddux anotó que la genética también tiene un rol en si una persona es optimista o pesimista.
“Quizá los mismos ingredientes genéticos que producen a personas que son en generales felices y optimistas y alegres programen a sus cuerpos para vivir más tiempo y estar más sanos”, añadió Maddux.
Más información
La Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la felicidad y la salud.