La sinusitis crónica es una condición inflamatoria de los senos paranasales que persiste durante 12 semanas o más, a pesar de los intentos de tratamiento. Los senos paranasales son espacios huecos llenos de aire ubicados dentro de los huesos alrededor de la nariz, y cuando se inflaman e hinchan, pueden interferir con el drenaje de moco y causar acumulación, dolor e infección. A diferencia de la sinusitis aguda, que generalmente es causada por infección y responde bien a los antibióticos, la sinusitis crónica a menudo involucra múltiples factores y puede ser más desafiante de tratar. Entre los latinos en Estados Unidos, la sinusitis crónica es una de las condiciones respiratorias más comúnmente reportadas, con prevalencias que rivalizan o exceden las de la población general. Los factores que contribuyen a esta alta prevalencia incluyen mayor exposición a alérgenos ambientales en ciertas regiones geográficas, tasas más altas de asma y alergias (que a menudo coexisten con sinusitis crónica), y posiblemente diferencias en la anatomía sinusal o respuestas inmunológicas.
La sinusitis crónica puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo infecciones (bacterianas, virales o fúngicas), pólipos nasales (crecimientos benignos en el revestimiento nasal), desviación del tabique nasal, alergias respiratorias (rinitis alérgica), exposición a irritantes como humo de tabaco o contaminación del aire, enfermedades del sistema inmune, y afecciones sistémicas como la fibrosis quística o la enfermedad de granulomatosis con poliangeítis. Los factores de riesgo incluyen tener asma, alergias nasales, exposición regular a humo de tabaco o contaminación, inmunodeficiencia, y anomalías estructurales en la nariz o senos. Los síntomas de la sinusitis crónica incluyen congestión nasal o obstrucción que dificulta la respiración por la nariz, drenaje nasal espeso y descolorido (amarillo o verde) que puede drenar por la parte posterior de la garganta (goteo postnasal), dolor, sensibilidad e hinchazón alrededor de los ojos, mejillas, nariz o frente, disminución del sentido del olfato y el gusto, tos que empeora por la noche, dolor de oídos, dolor de mandíbula o dientes, mal aliento, y fatiga general. Estos síntomas pueden fluctuar en severidad y a menudo coexisten con brotes de empeoramiento.
La sinusitis crónica puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo infecciones (bacterianas, virales o fúngicas), pólipos nasales (crecimientos benignos en el revestimiento nasal), desviación del tabique nasal, alergias respiratorias (rinitis alérgica), exposición a irritantes como humo de tabaco o contaminación del aire, enfermedades del sistema inmune, y afecciones sistémicas como la fibrosis quística o la enfermedad de granulomatosis con poliangeítis. Los factores de riesgo incluyen tener asma, alergias nasales, exposición regular a humo de tabaco o contaminación, inmunodeficiencia, y anomalías estructurales en la nariz o senos. Los síntomas de la sinusitis crónica incluyen congestión nasal o obstrucción que dificulta la respiración por la nariz, drenaje nasal espeso y descolorido (amarillo o verde) que puede drenar por la parte posterior de la garganta (goteo postnasal), dolor, sensibilidad e hinchazón alrededor de los ojos, mejillas, nariz o frente, disminución del sentido del olfato y el gusto, tos que empeora por la noche, dolor de oídos, dolor de mandíbula o dientes, mal aliento, y fatiga general. Estos síntomas pueden fluctuar en severidad y a menudo coexisten con brotes de empeoramiento.
El tratamiento de la sinusitis crónica generalmente requiere un enfoque multifacético adaptado a las causas subyacentes identificadas. Los tratamientos comunes incluyen corticosteroides nasales en spray para reducir la inflamación, soluciones salinas para irrigación nasal (lavados nasales) para ayudar con el drenaje y eliminar irritantes, descongestionantes (uso limitado para evitar rebote), antihistamínicos si hay alergias subyacentes, antibióticos si hay infección bacteriana confirmada, y medicamentos antifúngicos en casos raros de sinusitis fúngica. Para casos que no responden al tratamiento médico, pueden considerarse opciones quirúrgicas como la cirugía endoscópica de senos paranasales (FESS) para mejorar el drenaje, remover pólipos o corregir anomalías estructurales. La prevención incluye evitar desencadenantes conocidos, mantener la humedad adecuada en el hogar, usar un humidificador en climas secos, lavarse las manos regularmente para prevenir infecciones, manejar las alergias de manera efectiva, evitar el humo de tabaco, y mantenerse hidratado. Busque atención médica si los síntomas de sinusitis persisten por más de 10 días, empeoran después de una mejoría inicial, son recurrentes, o si experimenta fiebre alta, dolor facial severo, hinchazón alrededor de los ojos, cambios en la visión o confusión mental.
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*Información actualizada: 2025*
*Esta información no reemplaza el consejo médico profesional.*