Nueva York. Ofreció los siguientes consejos a los padres para que este verano mantengan a sus hijos seguros en el agua.
- Haga que los niños aprendan a nadar. “Tomar lecciones de natación a una edad temprana es una de las medidas más importantes para proteger contra un ahogamiento potencial”, afirmó Glatter. Las lecciones pueden comenzar incluso a la edad de 1 año, y deben incluir habilidades de “competencia acuática” asociadas con salir del agua si un niño se cae de forma inesperada.
- En las piscinas o playas, preste a sus hijos “toda la atención”. “Eso significa guardar el smartphone”, enfatizó Glatter, porque incluso unos instantes de distracción mientras los niños están en aguas poco profundas (incluso de apenas unas pulgadas) podrían resultar letales.
- Manténgase cerca. Si los bebés o los niños pequeños están en el agua, siempre debe haber cerca un adulto que pueda nadar, idealmente a una distancia de un brazo del niño.
- Las piscinas o spas en casa deben ser “seguros para los niños”. En las piscinas en casa, esto “debe incluir una valla de cuatro lados (de al menos 4 pies [poco más de un metro] de altura) que rodee y aísle la piscina del todo, explicó Glatter. “Una ‘alarma de piscina’ también podría ser útil, al señalizar que alguien ha entrado al agua”.
Más información
La Cruz Roja Americana ofrece más información sobre la seguridad en las piscinas.