
Una prueba anual de Papanicolaou es algo de lo que la mayoría de las mujeres no quiere hablar, pero es un tema que debemos tratar. Enero es el mes de concienciación del cáncer cervical, motivo por el cual es importante hacerse un examen ginecológico anual, un examen rutinario puede ayudar a salvar vidas.
Un estudio reciente de la National Association of Nurse Practitioners in Women’s Health y HealthyWomen (Asociación Nacional de Enfermeras Especializadas en la Salud de la Mujer y MujerSana) encontró algunos datos interesantes sobre cómo las mujeres se sienten y se preparan para su examen ginecológico. Estas organizaciones, con el apoyo de Hologic, Inc., realizaron una encuesta en línea de 15 minutos entre 1.000 mujeres estadounidenses de diversos grupos de edad, religiones, regiones, niveles de educación e ingresos. Encontraron una gran variedad de cosas que se les pasa a las mujeres por la cabeza antes y durante el examen, incluyendo:

Aimee Chism Holland, DNP, WHNP-BC, FNP-C, RD
“Alrededor del 86% de las mujeres consideran las pruebas de obstetricia/ginecología Papanicolau como un mal necesario y no les gusta hablar de ello, pero curiosamente en nuestra encuesta observamos que, aunque alrededor del 60% lo quería, al final de la encuesta sólo el 40% lo mencionaba”, dice Aimee Chism Holland, enfermera especialista en la salud de la mujer, doctora en enfermería, profesional de enfermería en la salud de la mujer (certificado por la junta), especialista certificada en enfermería familiar, directora de residentes y profesora adjunta en la Universidad de Alabama en Birmingham.
Encontraron que, en la mayoría de los casos, las mujeres esperan hasta que su profesional de la salud les pregunta si se quieren hacer el examen. Si tiene entre 21 y 65 años, necesita hacerse una revisión de cáncer de cuello uterino. Se recomienda una prueba de Papanicolaou a las mujeres de entre 21 y 29 años y una prueba de Papanicolaou + detección de virus del papiloma humano (VPH) para las mujeres de entre 30 y 65 años.
“Esta cita pretende dar a las mujeres la oportunidad de poder hacer preguntas sobre sus preocupaciones de salud, hablar sobre su historial familiar o, incluso, sobre algo que oyó en las noticias”, dice Holland. Es muy importante que las mujeres asistan a la cita y estén al día en sus revisiones.